La “cocina de los pintores” II

La Estirga Burlona

Los  “maestros” del Paleolítico usaban en su cocina pictórica el huevo y la sangre como aglutinantes y se ha visto que proteína de tan alta calidad les proporcionó una perdurabilidad de la que, en la actualidad, aún disfrutamos en lugares míticos como Lescaux, Altamira… Durante siglos se fue avanzando en la búsqueda de nuevos materiales que dieran respuesta a los nuevos retos; así, en los talleres renacentistas se tenían que moler los pigmentos para conseguir los colores (el azul, que se conseguía de la molienda de la piedra semipreciosa lapislázuli, era muy apreciado y caro); había que preparar las tablas de modo que el trabajo, anterior al hecho real de pintar, era ciertamente laborioso; después de las tablas preparadas se pasó al uso de los lienzos, siendo los más apreciados por su calidad los de lino. Luego vendrían las casas inglesas de pinturas de calidad que, ya de modo industrial…

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